11-M
Hoy recupero una entrada que hice el año pasado en recuerdo de las víctimas de este día que pasará (y creo que ha pasado ya) a la historia de nuestro país. Hoy, 11 de marzo del 2010, quiero volver a hacer otro pequeño homenaje a todos los que perdieron algo en esa ciudad a la que tanto quiero.
El 11 de marzo de 2009, le pedí a Laura Avilés (@greyera en twitter) una gran amiga, excelente persona y madrileña, que me contase su experiencia personal del 11M en cinco lineas, como vecina de la ciudad en la que ocurrieron los hechos. Esta fue la respuesta de Laura:
Mmmmm que te cuente cómo fue para mi el 11M?
Ese año fue un horror, el año escolar en sí, por lo que he intentado borrar la mayor parte de los recuerdos que tenía….pero algo te puedo contar.
Estaba en clase de inglés, haciendo un examen cuando entró uno de los de clase tarde gritando: “poned la radio que a Chino (un chico de clase) le ha pillado lo de los trenes!” Yo no sabía lo q había pasado. El examen se suspendió y donde se iba a poner el listening se puso la radio. En la radio no hacían más que hablar del tema, y yo, q entonces era más tonta q un lápiz, para no oír aquel horror (porque nunca me ha gustado oir las tragedias q pasan por el mundo) pedí que lo quitaran y pusieran los 40. Me acuerdo perfectamente de adonde me mandaron…
Al rato de tomar conciencia de lo que había podido ser aquello, empezamos a llamar al chico este. No lo cogió ninguna de las 12 veces mínimo que le llamamos. Y no vino a clase en todo el día. Ese día fue raro porque los profesores no estaban de ánimo, en parte todavía impactados por lo que había pasado, y porque no sabíamos nada de nada de este chico. Fue un día raro y silencioso por todas partes. Era duro asimilar lo que había podido ser aqullo. Un bomba, en un tren por el que pasan cientos de personas al día… y que podíamos haber sido cualquiera de nosotros.
Me llamó mucha gente de fuera de Madrid (y de fuera de España, mis amigos de Inglaterra, también) preguntándome a ver si estaba bien. Mi familia y yo estábamos perfectamente, aunque de mis amigos no podía decir lo mismo porque el chico éste todavía seguía sin dar señales.
Al día siguiente viernes, una hora más tarde de la entrada a clase, se abrió la puerta y entró la directora con Chino al lado. Venía con muletas, una pierna escayolada y arañazos en la cara. Algunos nos levantamos del asiento para ir a saludarle. Estaba bien, pero el susto no se lo quitaba nadie. Por lo visto ya había cogido el tren anterior, estaba saliendo de la estación y se le cayó encima no se qué (ya ni me acuerdo).
Aparte de él, no conozco a nadie cercano que estuviera cerca de aquello, y doy gracias a todo.
No fueron unos días cómodos, sobre todo por el miedo que teníamos a montarnos en metro o en lo que fuera (que podíamos parecer tontas, pero qué esperas de niñas de 15 años??). Poco a poco la gente volvió a montarse en metro y en el tren, pero recuerdo la cantidad de e-mails que llegaron diciendo que había más bombas, que no te subieses al tren y cosas de esas. En fin…
Pues eso es todo. me he pasado de las 5 líneas, pero pensé q sería interesante contarte una experiencia personal. Puede que me haya puesto un poco sentimental, pero no fueron unos días fáciles. Espero que te sirva. 1 beso!
Ese es el testimonio de Laura, a la cual agradezco de nuevo su participación. Como a todos, nos pilló por sorpresa y pegando un pellizquito a nuestros sentimientos. Atocha, El Pozo y Santa Eugenia son lugares que seguro que no lo olvidarán.
6 años ya… y yo lo recuerdo como si fuera ayer. Cada vez que veo el reloj de la estación de Atocha, no puedo evitar recordar las fotos que marcaron un antes y un después.
Aún no se sabe del todo quien fue el culpable, si hubo politica, si… bla, bla, bla… hay mucho misterio detrás del asunto. Pero lo que si es seguro es que 191 personas perdieron su vida y 1858 resultaron heridas.
Una frase muy usada pero con razón: el 11-M, todos ibamos en esos trenes.

Un abrazo!



